El 16 de diciembre de 1968, la revista TIME lanzó la edición “Race for the Moon” con una ilustración en la que dos astronautas en sus trajes corren hacia la Luna. Uno de ellos, en color blanco, aparece con una estrella roja (símbolo del comunismo) mientras el otro, con un traje en color beige kaki tiene una bandera de los Estados Unidos de América. 

Fue el fin de un año de rupturas ideológicas y culturales, de eventos sociopolíticos que definieron el imaginario de la sociedad y la presentación de la ciencia como una posibilidad de moldear el futuro. Cada una de ellas, estuvo marcada por la famosa Guerra Fría, aquella lucha ideológica entre dos de las naciones más importantes del mundo que, asimismo, se definió con la carrera espacial ilustrada en la portada de TIME.

Edición del 6 de diciembre de 1968 / TIME

Más de seis meses después de esa revista, un estadounidense se convirtió en el primer hombre en pisar y caminar en la Luna. El 16 de julio de 1969, el cohete Saturn V fue lanzado al espacio por la NASA desde la Estación Espacial Kennedy ubicada en Florida. Dentro del Saturn viajaban tres personas: Neil Armstrong, Edwin “Buzz” Aldrin y Michael Collins.

Armstrong fue el comandante de la misión de alunizaje del Apolo 11 (como parte del programa Apolo que llevaba más de 10 años en desarrollo) mientras Aldrin sirvió como piloto del módulo lunar Eagle y Collins com piloto del módulo Columbia. Cuatro días después de despegar y desaparecer en el cielo, el 20 de julio, Eagle con Armstrong y Buzz se separó del Columbia, el cual se quedó en órbita, y el Eagle aterrizó en el Mar de la Tranquilidad al este de la Luna. 

Neil Armstrong con Edwin ‘Buzz’ Aldrin y Michael Collins / Getty Images

Seis horas y media después de aterrizar, Armstrong realizó la primera caminata lunar, marcando un hito en la historia de la humanidad. Recorrieron 384 mil 400 kilómetros para cambiar el rumbo de la ciencia, la tecnología y la historia en un evento que fue televisado por millones de personas. Y no sólo eso, marcó el principio del “fin” de la Guerra Fría declarada contra la Unión Soviética. 

Sin embargo, muchos no se lo tomaron en serio. A partir de ese momento, comenzaron a surgir distintas teorías de conspiración que rechazaron la idea de que había llegado un hombre a la Luna, que había caminado sobre ella, y que Estados Unidos se había impuesto como el conquistador de aquel satélite. 

A 50 años de ese histórico evento, algunas teorías de conspiración que niegan la llegada del hombre a la Tierra siguen vigentes. Por acá te contamos de uno que otro detalle que ha alimentado a cada detractor: 

Una película hollywoodense

Estados Unidos y la URSS iban a la par en cuanto al desarrollo de tecnología espacial. De este modo, muchos interpretaron el Apolo 11 como una movida desesperada de la NASA para dominar la carrera. Armstrong y Aldrin fingieron toda esa caminata, todos esos movimientos, toda esa historia… Algunos aseguran que el alunizaje fue filmado en un set ubicado en Hollywood Hills. ¿Qué lo respalda? El hecho de que todos los materiales del evento, son “cortesía” de la NASA, y nadie más puede acreditarlos.

Otra de las teorías más fuertes, es que todo fue filmado en una parte del Área 51 (sí, la misma que se hizo tendencia hace unos días cuando un sujeto invitó a cientos de miles de personas a atacar la base). El Área 51 es una base militar ubicada en Nevada que, dicen, realiza estudios e investigaciones sobre vida extraterrestre, con pruebas y sustentos que comprueban que no estamos solos. Considerando la fama del Área 51, no suena tan descabellado que si todo se tratara de una filmación, ese habría sido un buen lugar para hacerlo pero, ¿quiénes son los que sustentan esta teoría? 

Imagen satelital del Area 51 al sur de Nevada / Getty Images

Stanley Kubrick y 2001: A Space Odyssey

El 31 de octubre de 1968, Stanley Kubrick liberó el filme 2001: A Space Odyssey basado en el cuento El centinela de Arthur C. Clarke. Aquí, una pirámide alienígena en la Luna, ha evaluado el desarrollo de la civilización en la Tierra. Sin embargo, el hombre aún no está preparado para establecer contacto con aquellos seres que pusieron la pirámide en la Luna. 

La película presentó la misma premisa, pero con las ventajas visuales de una narrativa visual creada por Kubrick, uno de los directores más grande de todos los tiempos y que hace 51 años, fue capaz de crear un escenario tan real, que la ciencia ficción en el cine se convirtió en un plano del futuro para el hombre. 

Gary Lockwood en el set ‘2001: A Space Odyssey’ / Getty Images

Si Kubrick logró hacer una película como 2001: A Space Odyssey, entonces también sería capaz de hacer realidad el aterrizaje en la Luna del 20 de julio de 1969. Esa fue la lógica de muchos detractores, quienes aseguraron que el cineasta neoyorquino fue el encargado de las filmaciones de Armstrong y Aldrin en la Luna. Y no sólo estaban las cualidades de Kubrick, sino la tecnología para hacerlo tal cual ocurrió con 2001: A Space Odyssey. 

The Shining

En 1980, 12 años después del 20 de julio de 1969, Kubrick estrenó The Shining basada (ligeramente basada) en la novela homónima de Stephen King sobre una familia que cae al borde de la locura mientras cuidan un hotel completamente aislado durante el invierno. Jack Nicholson interpretó a Jack Torrance, esposo de Wendy y padre de Danny, a quien intenta asesinar con un hacha al final de la cinta. 

The Shining es una verdadera obra fílmica llena de detalles fascinantes que hacen referencia a varios temas como el abuso infantil, el Holocausto, el genocidio de nativos americanos, sexualidad y, por qué no, el Apolo 11. Como mencionamos, Kubrick ha sido señalado como el responsable de filmar la llegada del hombre a la Luna, y varios críticos han señalado puntos en el filme de horror que “apoyan” su teoría. 

Danny Torrance, un niño con poderes shining, se pasea por el hotel Overlook en un suéter tejido que presenta la siguiente imagen: un cohete en el que se lee Apolo 11. El director Jay Weidner asegura que The Shining es una “disculpa” de Kubrick por haber ayudado al gobierno de USA a engañar a la gente. 

El suéter de Danny es demasiado obvio para un hombre tan obsesionado con la perfección como lo era Kubrick. De este modo, muchos han interpretado que la aparición de osos en el filme (la almohada de Danny y la botarga que practica sexo oral en una habitación, por ejemplo) es una representación de Rusia. ¿Algo más? La misteriosa y terrorífica habitación 237 (la de la mujer sensual que se convierte en una anciana en proceso de putrefacción), en la novela de King, registraba el número 217. Sin embargo, aseguran que Kubrick cambió el número a 237, la distancia en millas entre la Tierra y la Luna: 237 mil millas. 

Barry Lyndon

Antes de la supuesta “confesión” de Kubrick con The Shining en 1980, el director ya había levantado algunas sospechas en cuanto a su participación en el engaño de 1969 de la llegada del hombre a la Luna. En 1975, Kubrick trabajó en Barry Lyndon, un drama de época que retrata la vida de aristocracia inglesa del siglo XVIII a través del personaje de Barry Lyndon, un hombre que escaló la cima del dinero y la fama, para terminar en decadencia. 

Barry Lyndon es una obra majestuosa que destaca por su maestría en el diseño de producción, vestuario, maquillaje, pero sobre todo, iluminación. Kubrick cambió la forma en que se filmaban en interiores ya sea con luz natural o con el calor de velas y candelabros. Pero, ¿qué tiene que ver esto con el Apolo 11? 

Cuando la NASA comenzó a trabajar en el programa Apolo, mandó a fabricar 10 lentes de gran apertura del diafragma que fueran capaces de capturar imágenes satelitales del lado oscuro de la Luna. La encargada fue la empresa Carl Zeiss, la cual envió algunos lentes a la NASA y otros a Kubrick.

Pensados para fotografiar y no filmar, Ed Di Giulio y Kubrick hicieron algunas modificaciones a las cámaras BNC para que pudieran soportar el lente de Zeiss. Con esto, la idea de que entre Kubrick y la NASA había algo más, se reforzó y potenció la idea de que el alunizaje fue falso. 

¿Por qué diablos la bandera se ondea? 

En muchas películas estadounidenses de acción y misterio, hay un momento de orgullo nacional patrocinado por el protagonista. Una frase, la entonación del himno nacional o la mirada cautiva del hombre mientras una enorme bandera de EUA se ondea de fondo. Pues bien, la misión del Apolo 11 no, fuera de la ficción, no fue la excepción, y los dos astronautas colocaron una bandera de Estados Unidos en la superficie lunar para marcar no sólo el evento en nombre de la humanidad, sino de la sociedad americana. 

Muchos opositores notaron que la bandera se mueve un poco, como si se estuviera ondeando… No somos científicos, pero sabemos que el vacío se caracteriza por la ausencia de aire, esa mezcla de gases como nitrógeno, oxígeno y otros tantos. Mientras más te acercas a la atmósfera, menos moléculas de aire te encuentras y el aire, por ende, pierde átomos. 

 

Edwin “Buzz” Aldrin el 20 de julio de 1969 / NASA / Getty Images

Entonces, ¿por qué la bandera se mueve como si se estuviera enfrentando a vientos despiadados? Para los detractores, fue un desliz del set de filmación. Sin embargo, la NASA habló del tema y aseguró que la bandera se mueve mientras Aldrin la está colocando, pero vuelve a ser estática cuando la suelta. Si Kubrick filmó la farsa, y Kubrick era un señor obsesivo, ¿no creen que se habría dado cuenta de este fatídico detalle? 

A la bandera se le han sumado otras tantas dudas como los reflejos de luces que parecen no tener sentido, algunas sombras que se ven raras, la ausencia de estrellas… ¿Ser o no ser un detractor?, ¿he ahí el dilema? 

Apolo 1

El 27 de enero de 1967, se realizó la primera prueba del programa Apolo con un trágico resultado. Los tres astronautas que comandaron la misión, murieron después de un incendio en la cabina. Virgil I. Grissom, Edward H. White y Roger B. Chaffee fueron las víctimas de uno de los momentos más tristes para la NASA, quien cumpliría con la tarea de Kennedy de enviar hombres a la Luna, y regresarlos sanos y salvos.

La NASA tardó casi 18 meses en volver a hacer pruebas con astronautas. Después de la llegada del hombre a la Luna en 1969, dos años después, las teorías de conspiración volvieron la mirada al Apolo 1, asegurando que el gobierno de Estados Unidos, ejecutó a Grissom, White y Chaffee para que nunca dijeran la verdad: no había un programa Apolo y todo era una farsa. 

Virgil I. Grissom, Edward Higgins White II y Roger B. Chaffee / Getty Images