Tom Petty y su ‘accidental’ paso por los Traveling Wilburys

Por: Emmanuel Gutiérrez

Tom Petty es dueño una reputación que no envidia a ninguna otra de las leyendas del rock & roll, con 13 discos grabados con The Heartbreakers, tres de solista y otros tantos proyectos que lo llevaron a ser parte del Salón de la Fama y ser buscado por otros artistas de renombre para echarse un palomazo con él.

Pero en sus 37 años de carrera, ningún otro proyecto llenó a Petty más que los Traveling Wilburys, una agrupación única e irrepetible que grabó un par de discos. La alineación sucedió más por un accidente que por una banda bien pensada.

Resulta que un día, George Harrison debía grabar una canción bajo encargo del sello Warner que fuera el Lado B del single ‘This is love’, del disco ‘Cloud Nine’ (alguien lo recuerda), fue el último disco que grabó como solista el exBeatle y donde salía en la portada con una horrenda camisa digna del Acapulco Tropical. El productor Jeff Lynne (Electric Light Orchestra) y Roy Orbison, invitó a este último, Harrison, Bob Dylan (quien donó su estudio) de último minuto a Tom Petty, quien no tenía idea de qué iba a hacer porque solo pasó a dejar una guitarra pero le dijeron que se quedara a ayudar.

Para ese entonces, George había apostado una buena cantidad de dinero en la película ‘Shangai Surprise’, una olvidada y malísima comedia protagonizada por Madonna y Sean Penn, que ganó un ‘Raspberry Award’ a la peor actuación de una actriz, por lo que su productora, Handmade Films, estaba casi en la quiebra.

‘Handle With Care’, era el tema que propuso Harrison para que todos colaboraran aportando ideas, cambios de letras y arreglos. El nombre se le ocurrió al ver una estampa en la puerta de un garaje con esa leyenda. La rola fue tan buena que Warner le vio de inmediato el signo de dólares y los directivos pensaron que debía ser una banda y no una serie de colaboraciones. A partir de entonces (y con lana por adelantado, que ayudó a alivianar la cartera de George), las reuniones de los cinco músicos se repitieron hasta que grabaron un álbum que se hizo en solo diez días debido a una gira de Bob Dylan.

Para el nombre, el término ‘Wilbury’ surgió por Harrison y Lynne durante la grabación de ‘Cloud Nine’ y hace referencia a pedazos de canciones que tendrían que ser eliminados durante la mezcla; es decir, en inglés, la frase ‘We’ll bury them in the mix’ significa ‘los enterraremos en la mezcla (los pedazos de canción’ y como We’ll Bury suena a Wilbury, decidieron que era un buen nombre. En un principio se manejó que podrían llamarse ‘The Trembling Wilburys’, pero esto no sucedió.

Como todo fluyó sobre miel, el álbum Traveling Wilburys Vol. 1 con un pseudónimo para cada integrante. Así, la alineación se conformó con Nelson (George), Otis (Jeff), Lefty (Roy), Charlie T. (Tom Petty) y Lucky Wilbury (Dylan) y presentaron un puñado de diez canciones el 18 de octubre de 1988, dos meses antes de la muerte de Roy Orbison por un infarto. Una joya de menos de 40 minutos que vendió millones de copias, pero en 1995 dejó de ser editado por un pleito/terminación de contrato entre Warner y Harrison. Fue en 2007 cuando la disquera Rhino adquirió los derechos para hacer una reedición con dos Bonus Tracks.

“Si se hubiera planeado no habría salido igual. Fue algo mágico, se dieron las circunstancias”, dijo Harrison años después al recordar la aventura con los otros cuatro legendarios rockeros.

Un segundo álbum, extrañaban a Roy Orbison 

Tras la muerte repentina de Roy Orbison, nada fue igual. Los Travelling Wilburys grabaron un segundo material titulado ‘Vol. 3’ el 29 de octubre de 1990 con otros apodos como Clayton (Jeff), Spike (George), Boo (Dylan) y Muddy (Petty) Wilburys en compañía de otros músicos invitados como Jim Keltner, Jim horn, Ray Cooper, Gary Moore y Eric Idle con 11 rolas, pero este material tuvo mediano éxito.

Para recordar a Orbison, la banda decidió colocar una foto del rockero y un retrato en el video de ‘End Of The Line’. Harrison intentó hacer un disco más pero la idea nunca cuajó, además que su muerte en el 2001 significó ponerle fin a una de las mejores alineaciones en la historia del Rock & Roll.