Lo que necesitas saber:
El Tren Ligero aumentó su capacidad para trasladar a la gente de Tasqueña a Xochimilco, aunque las preguntas recaen en el cambio de su identidad gráfica.
¿Sí valió la pena la modernización del Tren Ligero? Siempre será una buena idea mejorar la red de transporte público masivo de CDMX, aunque en este caso las preguntas recayeron en el cambio del Manual de Identidad Gráfica del Sistema de Movilidad Integrada y remplazar su color identificador por un ajolote.
En Sopitas.com nos lanzamos a ver qué tal está el nuevo Tren Ligero o El Ajolote —así lo bautizó el gobierno de Clara Brugada— y esto encontramos.

El Tren Ligero, el Ajolote
El 11 de mayo de 2026, el gobierno de CDMX inauguró los trabajos de remodelación del Tren Ligero —después de una racha de reportes por fallas como cortes al suministro de energía.
Sin embargo, dentro de la modernización y de cara al Mundial 2026, el gobierno chilango decidió cambiar la identidad gráfica del Tren Ligero por un Ajolote.
Además de este cambio, ¿qué otras cosas nuevas entregaron las autoridades?

Antes de la remodelación, los trenes acoplados con doble cabina de mando tenían una capacidad máxima de 374 pasajeros.
En la actualidad, es el doble con 750 personas a bordo. Y la idea es que llegue a transportar de 130 mil a 250 mil personas al día en una flota de 34 unidades —antes de la modernización, la flota era de 20 trenes.
Viajamos en el Tren Ligero
Nos lanzamos un martes a mediodía a la terminal Tasqueña, donde hay guías de piso para personas con discapacidad visual —por cierto, el Metro también está en obras de remodelación y es un relajo esperar por los trenes en medio de los trabajos en los andenes.
Y abordamos en la sección de mujeres y niñas. El vagón que nos tocó iba casi vacío la mayor parte del viaje hasta que nos acercábamos a Xochimilco.

(En el trayecto, vale la pena comentarlo, en esa sección se subieron un par de señores que se desentendieron de las indicaciones y, bueno, es muestra de que la responsabilidad en respetar los espacios también recae en el ciudadano).
E hicimos 13 minutos de Tasqueña al Estadio Azteca. Casi unos 40 minutos hasta la terminal Xochimilco, que estaría a la espera de que la modernización llegue a esos lares.
Los trenes cuentan con sus respectivas cámaras que forman parte del sistema de videovigilancia, los espacios son amplios y hay buen sistema de ventilación. La inversión, por cierto, fue de caso 2 mil 400 millones de pesos.
Lo bueno
Viajar por 3 pesos de Tasqueña a Xochimilco —en un recorrido por tres distintas alcaldías (Coyoacán, Tlalpan y Xochimilco)— es un buen paro para la economía de los usuarios, así como los recursos de movilidad.

Lo malo
Sí que ha generado dudas sobre las razones para romper con el Manual de Identidad Gráfica del Sistema de Movilidad Integrada, cuyo objetivo es facilitar que chilangos, mexiquenses y cualquier persona se ubique en esta red masiva de transporte público.
Por ejemplo, el naranja para el Metro. El rojo para el Metrobús o el verde para la Ecobici.

Con la entrada del Ajolote se rompe con esta propuesta y deja abierta la posibilidad de que cada gobierno en turno use determinado tipo de transporte para promover su propia imagen —¿quién no recuerda los cambios de colores de los taxis de CDMX, por ejemplo? ¿Ustedes qué dicen?

