Lo que necesitas saber:

En la CDMX desde 2010 se autorizó que personas del mismo sexo puedan adoptar, pero a más de 15 años aún hay parejas que siguen sin poder hacerlo.

Hace unos días platiqué con Ricardo, quien junto con Omar tomó una decisión que cambiaría por completo sus vidas: convertirse en una familia homoparental. Hace cerca de seis años comenzaron este camino que implicó decisiones importantes, procesos legales y enfrentar distintas miradas sociales, pero que también terminó por construir algo mucho más grande: una familia.

En este Mes del Orgullo quisimos acercarnos a un tema del que todavía se habla poco, pero sobre el que abundan las dudas y las opiniones: las familias homoparentales. Por eso, platicamos con una familia que nos contó en primera persona cómo fue el proceso de construir su hogar y cómo ha sido vivir esta experiencia en México.

Aquí un poco de lo mucho que platicamos con Ricardo:

Así se construye una familia homoparental: amor, trámites y romper prejuicios
Foto: Cortesía

Un poco de contexto: desde 2010, la Ciudad de México se convirtió en la primera entidad del país en reconocer el derecho de las parejas del mismo sexo a adoptar. Sin embargo, aunque esta posibilidad existe desde hace más de 15 años, el acceso sigue sin ser igual para todas las familias: algunas parejas aún enfrentan procesos largos o continúan esperando para poder concretar una adopción.

Ese es el caso que vuelve interesante la historia de Ricardo y Omar, quienes lograron adoptar a su hijo, Luca, en un periodo relativamente corto. Pero su experiencia también abre la conversación sobre una realidad más amplia: no todas las familias homoparentales viven el mismo camino ni atraviesan el proceso en las mismas condiciones.

¿Cómo nació el deseo de formar una familia homoparental?

Ricardo me comentó que ambos vienen de una familia tradicional y eso hacía que su sueño fuera perseguir el construir una familia, con hijos, perros, mascotas, etc.

Ricardo y Omar se conocieron cuando él tenía 26 y su pareja 25; no se consideraban “maduros” aún, pero sí tenían bien claro que querían formar una familia.

“Cumplimos nuestros objetivos, ya cada uno tenía sus consultorios —ambos se dedican al sector salud—, un carro para trasladarse, un hogar y nos estaba yendo bien, y fue de, ¿y si somos papás?”.

Y aunque ambos tenían las ganas y el deseo de convertirse en papás, sí les ganaba la parte social, como “¿Será bueno?, ¿Es el momento?, ¿Estamos haciendo lo correcto?”, pero al final fueron por el objetivo porque era lo que siempre querían y empezaron a investigar el método de adopción.

¿Cuál fue el proceso para poder formar su familia?

Ricardo me compartió que en su experiencia para una pareja gay es todavía más complicado. Buscaron la forma de adoptar, pero hace 6 años no era nada fácil, mucho tiempo de espera, muchos requisitos y papeles; entonces ahí voltearon a ver la opción de la maternidad subrogada.

De acuerdo con el testimonio de Ricardo, ese método es un poco más costoso, pero sí un poco más fácil y más rápido para poder tener un hijo.

“Nosotros llegamos a la vida de Nico desde que él estaba a semanitas de haberse concebido; todo el proceso de embarazo lo pudimos vivir junto con él y su gestante”.

De acuerdo con Ricardo, fue un proceso complicado porque era un embarazo de alto riesgo, surgieron miedos, dudas e incertidumbre de lo que podría pasar con el bebé, pero al final todo salió muy bien.

“Nico vino a cambiarnos la vida, desde el día uno que llegó con nosotros, todo lo hacemos con mucha entrega, amor y pasión”.

Así se construye una familia homoparental: amor, trámites y romper prejuicios
Foto: Cortesía

En términos legales, ¿cuál fue el proceso y la experiencia?

En otros casos, es un proceso muy largo y en el cual también hay muy poca información y poco apoyo a las familias homoparentales.

Para Ricardo y Omar, todo fue más complicado, porque, como ya se mencionó antes, Nico nació de 6 meses y se generaron muchas malas expectativas de lo que podría pasar con su vida, además de que en ese entonces era pandemia.

Entonces, muchos doctores les recomendaron que lo deberían registrar rápido, porque probablemente iban a ocupar la ayuda de muchas instituciones públicas. Buscaron la ayuda de un abogado que les recomendó igual registrarlo para poder buscar esos servicios.

Su abogado les dijo que, por las prisas, uno se registrara como papá soltero y que eso se podría revocar en unos 3 o 5 años.

“Nos hubiera encantado que llevara el apellido de los dos, pero por el tiempo solo lleva el mío; ahorita ya apuntamos a que lleve el de los dos”.

Ricardo me comentó que este tiempo de espera es triste, porque muchas familias se tienen que mantener “en el clóset”, porque hay que dar explicaciones del porqué no tienen los dos apellidos y que incluso su mismo hijo pregunte por qué él no tiene dos apellidos como todos sus compañeros del colegio.

“Aunque sea algo mínimo los apellidos, es algo que nos mantiene en ‘el clóset’, hay que dar mucha explicación”.

Desde que se convirtieron en familia, ¿cómo ha cambiado su vida?

La vida de Omar y Ricardo cambió para bien, porque ahora no solo se preocupan por ellos, sino por su hijo, validar cómo vive, cómo se siente. Desde el día uno que llegó, se han preocupado siempre por su bienestar.

Y esto despertó en ellos un sentido de alerta, aunque ahora las noches son más tranquilas, Ricardo aún cada noche por ratos se despierta para ver si Nico está durmiendo bien.

Así se construye una familia homoparental: amor, trámites y romper prejuicios
Foto: Cortesía

En su entorno familiar, amigos, ¿cómo percibieron esto?

Ricardo compartió un momento muy significativo para ellos, que fue cuando recién nació Nico. Ambos citaron a su familia en su casa, pero no les dijeron nada. En cuanto abrieron la puerta y los vieron con un bebé entre brazos, todos se emocionaron, los felicitaron y lo mejor fue que nadie preguntó “¿Cómo fue?, ¿Cómo pasó?”. Solo los felicitaron y a la semana de eso, les organizaron un baby shower.

“A sus 4 abuelitos les cambió la vida, se convirtieron en otras personas, se convirtieron en cuidadores, en amigos, en consentidores.”

Pero la verdadera prueba era con la abuelita de Ricardo, porque era una mujer de 90 años y de una religión muy grande, pues era testigo de Jehová y sus ideales podrían ser un poco más cerrados y tenían miedo a su reacción. Pero la reacción fue otra porque fue una de las personas que más amó y cuidó de Nico.

“Mi abuelita fue de las personas que más amó y se entregó a mi hijo, y eso hizo pensar que si una persona de esa edad con sus ideales pudo aceptar a mi hijo, no podría bajar mis estándares con alguien más.”

Socialmente, solamente es “el murmullo”, es muy clara la mirada, “el cuchicheo”, porque no es común ver una familia homoparental. Para unos es muy bonito, para otros no tanto lo podría ser.

¿En algún momento sufrieron discriminación?

Un momento que recuerdan mucho, en donde sufrieron discriminación, fue la vez que dentro de una plaza comercial un padre de familia, al ver a Ricardo y Omar con una carriola, se les acercó solo para discriminarlos:

“El señor se nos paró enfrente junto con un niño de 6 años y nos dijo que era una aberración haber traído al mundo a un niño que iba a crecer enfermo por crecer con dos papás ‘jotos’. Me encendió su comentario y más porque lo dijo enfrente de Nico”.

Fue la vez que más les molestó un comentario en contra de su familia y les dio más tristeza al saber que el comentario del señor lo dijo enfrente de su hijo y posiblemente el niño podría repetir el patrón.

Y desde ahí nació el sentimiento de darle más visibilidad a las familias homoparentales para mostrarle al mundo que también ellos pueden hacer un buen trabajo al criar un hijo y que Nico crezca en una sociedad mejor.

Un punto que vale la pena mencionar, es que actualmente Ricardo es papá soltero, pero ambos, aun separados, se esfuerzan día con día para que su hijo crezca en una mejor sociedad.

“Nicolás es un niño con mucho ángel, es un niño muy feliz, muy inteligente, muy entregado, tiene muchas cualidades que, cuando la gente voltea a ver quién es Nico, se dan cuenta de que hemos hecho un gran trabajo con él y eso puede ayudar a que las personas cambien un poquito su chip de lo que puede ser una familia homoparental”.

Así se construye una familia homoparental: amor, trámites y romper prejuicios
Foto: Cortesía

¿Qué creen que todavía hace falta para que las familias homoparentales tengan más reconocimiento?

Ricardo compartió que es muy importante que ya se pueda reconocer la labor que tienen como papás, porque aún se tiene el estereotipo de “hijos que crecen en familias homoparentales se van a convertir en personas LGBTIQ+”, cuando eso ni siquiera es cierto.

“He mirado que el gobierno saca programas para mujeres solteras, para papás solteros, ¿y en qué punto reconocen a las familias LGBTIQ+? Y no me refiero al término económico, ¿pero dónde hay un programa para darle más inclusión a las familias homoparentales?, ¿dónde hay una institución que solo haya familias homoparentales?”.

Desde la experiencia de Ricardo, ha mirado muchos casos de familias que aún están en el clóset, casos en donde presentan a la segunda mamá “como la amiga de la mamá” y eso solo hacen por protección a sus propios hijos, para que los niños no sean blancos fáciles de señalamientos.

“Me duele y es lastimoso, pero es la forma en que ellas cuidan y protegen a su propia familia para no ser blanco fácil de situaciones homofóbicas. A mí en lo personal, me duele que una familia completa tenga que estar en el clóset solo por seguridad”.

Y por último, ¿qué mensaje dejarías sobre las familias homoparentales para las personas que lean la nota?

“Que entiendan que estamos criando con amor, responsabilidad, valores y que tenemos las mismas capacidades de cualquier otro modelo familiar para criar seres humanos empáticos, amorosos, felices, plenos y que van en busca de objetivos”.

“Que nos den más visibilidad, que podamos aparecer en carteles, publicidad, justo porque existimos, estamos y porque tenemos el mismo valor que cualquier otro modelo familiar”.

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Apasionado por contar historias e informar sobre lo que sucede en el mundo. Amante del cine, el entretenimiento y las conversaciones que dejan algo para reflexionar. Creo que el humor y la verdad son herramientas...

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